Poco se habla del duelo a las expectativas de tu niña/o de 20 años. Todo eso que te contaron, todo lo que dijeron que pasaría, todo lo que “debía” ser. Toda esa ola de prosperidad venidera que sucedería en algún punto indeterminado de tu vida.
No sé exactamente en qué momento se transformó todo, en qué momento el ritmo de la vida nos arrasó y la sociedad nos cambió.
Veo y creo en la existencia de una «lucha» interna más conectada con eso de «qué debe ser» más qué con eso de «qué es lo que quiero». Y nos veo inmersas e intentando estar por encima del devenir de la vida, haciendo y sometiéndonos a situaciones nunca antes vividas para tener planes alternativos. Porque claramente el plan de vida A ya no existe. Buscamos respuestas y queremos desgranar cada paso dado con anterioridad para ver en qué punto exacto “perdimos el control” de lo que “debería” haber sido nuestra vida, tu vida.
Spoiler: en pocas situaciones tendrás el “control”
Y así andamos en una deriva casi semiplanificada de unos cuantos años, mientras, reaprendemos sobre la paciencia, abrazamos la tristeza y empezamos a lidiar con un duelo invisible.
Spoiler: Rodéate de personas que, aunque no te den todo como te gustaría, sepan agarrarte fuerte. Eso será clave.
Aplaudo a todos aquellas que como yo, se ven inmersas en una vorágine social y personal que hacen de la supervivencia su modus operandi en momentos complicados como temporadas estivales, transformación del círculo social o las nuevas formas de vincularse.
Mientras atravieso, acepto y me abrazo en este viaje del que poco se sabe si no lo vives, solo confío fuertemente, que cuando pase el tiempo y vea todo con perspectiva, me y te sienta/s orgullosa/o de haberlo transitado. Y lo que es mas importante, vivas en paz, armonía y aceptación constante de que todo es tal y como debía ser.









