Aplicada de nacimiento, perseverante en lo que me propongo, he descubierto que el amor no se consigue así.
Mira que lo he buscado y patentado pero por alguna extraña razón que todavia no consigo discernir, se me escapa.
Casi siempre, sin darme cuenta, entre la sorpresa y la inmediatez me veo perdida otra vez.
Si busco trabajo sé que puedo encontrarlo, si busco casa, también sé que hay opciones, pero ¿el amor? Dime tú, si se busca o se encuentra.
A estas alturas, lo poco que sabía de esto se me ha esfumado con todo lo nuevo que he aprendido. Donde me he rodeado de buenos jugadores que han dado sentido a todo este sinsentido. Gracias, al menos, por la honestidad y la responsabilidad afectiva. En eso, fui una chica “con suerte”.
Vuelvo a la casilla de salida, con la diferencia de saberme el juego, las reglas no escritas y las versiones olvidadas de mi que tanto echaba de menos.
Vuelvo a la casilla de salida, con esa calma de saber que yo, también puedo, y que sino es con este tablero, habrá otro donde pueda volver a empezar con algún jugador que sepa como yo, que aquí hemos venido a ganarNOS.